Estudiantes de Ribadavia realizan prácticas de poda en Sober en una viña de propiedad municipal

El alumnado volverá a la localidad en el mes de mayo para hacer tareas de injerto

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El Ayuntamiento de Sober recibió esta semana la visita de 26 alumnos y 4 maestros del IES O Ribeiro, de Ribadavia, que, por segundo año consecutivo, realizaron prácticas de poda en la viña experimental que el Gobierno local tiene en la zona de los Chancís.

En concreto, los jóvenes llevaron a cabo labores propias de la poda de invierno, también llamada poda a cotón o pulgar, en los sistemas de formación en vaso y cordón. Una de las maestras relata que se trata de una actividad «muy interesante» para el alumnado, más habituado a realizar poda guyot, diferente a la que estos días llevaron a cabo en la viña experimental. También guardaron varas podadas para volver en el mes de mayo a injertarlas en los bravos socalcos. En concreto, harán injertos de herbácea leñosa y verde-verde.

Estos alumnos forman parte del ciclo medio de aceites de oliva y vinos y del ciclo superior de vitivinicultura, todos ellos del módulo de viticultura del instituto de Ribadavia.

Acuerdo entre el Ayuntamiento y el IES

El Gobierno local del Ayuntamiento de Sober alcanzó un acuerdo de colaboración con el IES O Ribeiro el pasado año para que los alumnos puedan desarrollar sus practicas relacionadas con la viticultura en la viña experimental de los Chancís, de propiedad municipal.

El alcalde, Luis Fernández Guitián, agradece este convenio que permite cumplir con uno de los objetivos esenciales de la viña y que sirva así como un espacio experimental en el que practicar y del que obtener interesantes resultados sobre las variedades vitivinícolas.

Acercamiento a la viticultura heroica

El profesorado también valora la experiencia como «muy positiva» e «interesante» para los alumnos, puesto que los sistemas de conducción y poda son muy diferentes con respeto a los que existen en el Ribeiro

El alumnado se acerca así a la viticultura heroica con la visita a una de las zonas con mayor pendiente de la Ribeira Sacra, los Chancís, donde el paisaje es un espectáculo para todo el que lo descubre.

Los alumnos que trabajan en la viña experimental de los Chancís, acondicionada por un taller municipal, se ocupan de las tareas más técnicas. A partir de ahora y hasta el mes de mayo será la auxiliar de viticultura con la que cuenta el Ayuntamiento la que hará los tratamientos fitosanitarios correspondientes y las labores de mantenimiento.

En mayo volverán a Sober para seguir con sus prácticas y hacer los injertos.

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