AIRA logra una facturación de 125 millones de euros

En la asamblea también se formalizó el proceso de integración de dos nuevas cooperativas

127
0
Compartir

La cooperativa AIRA celebró este miércoles, 24 de noviembre, su asamblea anual, después de que la Covid-19 haya obligado a retrasar la junta con los socios hasta ahora. La entidad agraria presentó los resultados económicos de los últimos dos ejercicios que muestran un crecimiento de más del 25% desde el proceso de integración realizado en 2018. «Crecemos todos los años a un ritmo sostenible, por encima del 8 % en estos dos últimos ejercicios y lo hemos hecho en todas las áreas», explica Daniel Ferreiro, director general de AIRA.

La cooperativa lucense cerró 2020 con una facturación de 125 millones de euros y con un crecimiento del 8,5%. Mientras, en el 2019 AIRA consiguió una facturación de 115 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 8,9%. El volumen de facturación conseguido, frente a los cerca de 98 millones que manejaban en el 2017, es uno de los claros indicativos de la consolidación del proyecto de integración iniciado hace tres años. «No hemos crecido a base de subir los márgenes de beneficio de los productos, sino que hemos incrementado la facturación porque aumentamos el volumen de actividades y servicios prestados, lo que nos permite ser más competitivos y generar mejores resultados», detalla Ferreiro.

En la asamblea, que tuvo lugar en el polideportivo de Taboada y estuvo condicionada por las medidas de prevención de la Covid-19, también se aportaron otros datos económicos como el nivel de EBITDA, es decir los beneficios brutos antes de la deducción de los gastos financieros y tributarios, donde AIRA alcanzó los 4,7 millones de euros en 2020. AIRA se consolida como entidad de referencia dentro del mundo agrario, no sólo por el volumen de negocio, sino por las oportunidades que genera en el mundo rural, con más de 250 puestos de trabajo directos y los servicios que presta a más de 2.500 socios en 86 ayuntamientos de Galicia. «Más salientable que el propio crecimiento en facturación es que crecemos en volumen de actividad en todas las áreas: en la comercialización y en las actividades y servicios que desarrollamos», destaca director general.

Más de 12 millones en inversiones

Otro de los puntos que se trataron con los socios en la asamblea fueron los proyectos que AIRA tiene en marcha para la valorización de los productos de sus socios, una de las prioridades de la cooperativa. Una de las mayores inversiones en este sentido se llevan a cabo en la planta de transformación de leche Galacteum, situada en Melide, puesto que buena parte de los socios de AIRA son productores de leche. En estos 3 primeros años de trayectoria de AIRA han llevado a cabo una inversión superior a los 22 millones de euros en esta industria láctea, que se encuentra a pleno rendimiento. «Galacteum ha sido un proyecto muy complejo, con una apuesta decida por un producto diferenciado», explica Ferreiro.

En estos momentos, en AIRA comercializan 115 millones de litros de leche y transforman casi el 50% de la leche que recogen. «En los últimos años aumentamos la transformación propia y las previsiones para los próximos años son de seguir creciendo en volumen de transformación de leche», detalla Daniel Ferreiro.

La apuesta decida por la transformación también les está permitiendo subir el precio de la leche pagada a sus ganaderos, en un contexto como el actual donde se está produciendo un incremento de los precios de producción, derivado de las subidas de las materias primas y de la electricidad, mientras el precio de venta se mantiene estable en el mercado, lo que está poniendo en situaciones realmente complicadas a las ganaderías gallegas.

AIRA destinó alrededor de unos 12 millones de euros a inversiones, en los que junto con la transformación de la leche, la mejora del parque de maquinaria agrícola ha sido una de las prioridades para la entidad, puesto que es también uno de los ámbitos prioritarios para los socios al precisar estas mejoras en su día a día.

Fusión de cooperativas

En la asamblea también se formalizó el proceso de integración de dos nuevas cooperativas de primer grado en AIRA: Coba de Vales, de Mesía (A Coruña) y Mopán, de Monterroso (Lugo). Así, los socios de AIRA, igual que ya habían hecho los de las otras entidades, ratificaron esta fusión.

La integración de estas dos cooperativas supone un considerable incremento de socios, ya que Coba de Vales cuenta con 345 asociados y Mopán suma 125 socios.

La fusión con estas dos cooperativas supone un incremento de la facturación de casi el 1,8% a la par que abre nuevas líneas de negocio y proyectos. Así, la adhesión de Coba de Vales proporciona nuevas oportunidades en la fabricación de pienso, puesto que esta cooperativa contaba ya con una fábrica de pienso. AIRA estudia iniciar una nueva línea de fabricación de pienso ecológico en estas instalaciones.

Mientras, la cercanía de la Cooperativa Mopán, situada en Monterroso, a escasos kilómetros de Taboada (donde se sitúa la sede central de AIRA) y los proyectos comunes que llevan tiempo desarrollando las dos cooperativas propició que se haya dado el paso para su integración en AIRA.