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La campaña de alto riesgo de incendios forestales comienza en Galicia, este lunes 1 de julio, y se extenderá hasta el 30 de septiembre. Esto supone la suspensión sistemática de los permisos de quemas agrícolas y forestales. Esta prohibición se podría prolongar dependiendo de las condiciones meteorológicas del momento.

Además, como novedad, ya está operativo el número de teléfono anónimo y gratuito de denuncia de los incendiarios, el 900 815 085. La Xunta pide a la sociedad gallega en general que mantenga su compromiso en la lucha contra la actividad delictiva incendiaria, denunciando estas acciones cuando tenga conocimiento de ellas a través de este servicio o directamente comunicando este tipo de conductas delictivas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

A mayores, el Gobierno gallego recuerda que también está a disposición de la ciudadanía el teléfono gratuito 085, al que deben llamar en el caso de detectar un incendio forestal. Les hace también una llamada a todas las personas que se acerquen al monte en estas fechas para que extremen las precauciones y eviten cualquier práctica que implique riesgo de fuego.

El período de alto riesgo se determina por parte de la Consellería do Medio Rural, atendiendo a los antecedentes y datos históricos sobre el riesgo de aparición de incendios forestales en nuestra comunidad y sobre el incidente de las variables meteorológicas en el comportamiento del fuego.

Así, a partir de mañana se refuerza el dispositivo establecido en el Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia, Pladiga 2019. Este año, como en las últimas campañas, el operativo de verano estará integrado por unos 7.000 efectivos, entre personal de la Xunta, de los ayuntamientos, del Ministerio, del Ejército y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, se cuenta con una treintena de medios aéreos y 360 motobombas de la Administración autonómica, de los ayuntamientos y de los parques de bomberos, a los que se añaden cisternas, palas y otros vehículos. Todos estos efectivos humanos y materiales se irán incorporando de manera progresiva.

Hace falta señalar, asimismo, que la época variable de incendios comprende también los meses de junio y octubre, además de los de febrero, marzo y abril. De ahí que se refuercen esos dos meses con personal fijo-discontinuo, que el pasado año trabajó 4 meses y que en este 2019 aumentará su despliegue hasta los 5 meses.