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En Marea presentó en el Parlamento de Galicia una propuesta para que la candidatura a declaración de reserva de la biosfera de la Ribeira Sacra y las Sierras do Iribio y O Courel tenga respaldo tanto en el económico cómo en la acción de preservación de los territorios desde el punto de vista natural. El diputado de En Marea, Davide Rodríguez, defendió un incremento de los recursos de hasta un millón de euros y, entre otras medidas, paralizar los parques eólicos proyectados o en obras para los territorios que aspiran a conseguir esta protección. Además de los recursos y de la protección ambiental, En Marea propone también la celebración de una serie de foros para debatir sobre la reserva en los que participen los colectivos sociales de todas las poblaciones afectadas por esta denominación.

La zona delimitada como propuesta de reserva de la Biosfera engloba los ayuntamientos que integran el Xeoparque Montañas do Courel, además de los ayuntamientos de Triacastela y Samos (Iribio) y O Incio, así como los incluidos en los BIC Ribeira Sacra y Sarria, aunque no se incluye la zona del Bibei o el Val do Navía, ni Montederramo. El núcleo de la reserva serian las Zonas de Especial Conservación ya existentes, así como el Espacio Natural de Interés Local Loio- Ruxidoira: Os Ancares-Courel (la más extensa, que engloba parte de O Iribio); Río Cabe; Cañones del Sil; Monte Faro.

La inmensidad del territorio escogido (el 10,3% de la superficie gallega), unido a las enormes necesidades de inversiones en materia de conservación de la naturaleza harían necesario un mayor esfuerzo de la Xunta en este sentido, que debe partir de un conocimiento real de la situación, añade Davide Rodríguez. El coste económico estimado para el Plan de Xestión (450.000 euros anuales) no es suficiente, -según el diputado de En Marea- dado el volumen del territorio y actuaciones precisas. Además, lo que hace falta –añade Rodríguez- son políticas reales de conservación de la naturaleza. Por ejemplo, la figura ZEC no impidió la contaminación de los ríos Pesqueiras y Enviande, las toneladas de basura vertidas al Sil en pleno cañón o los parques eólicos en Paradela y sierra de O Iribio o la contaminación y falta de capacidad depuradora para el río Cabe.

Las propuestas realizadas por En Marea para este territorio están centradas en cinco puntos fundamentales.

El primero de ellos, según explicó Davide Rodríguez, es impulsar encuentros abiertos en cada uno de los ayuntamientos integrados en la candidatura a reserva de la biosfera Ribeira Sacra y Sierras do Oribio y Courel, convocando a todos los agentes socioeconómicos y fuerzas políticas representadas en la corporación municipal, para debatir sobre el proyecto.

La segunda de las propuestas defendidas por En Marea es aumentar la cuntía del Plan de Xestión hasta, cuanto menos, 1 millón de euros anuales para respaldar todas las acciones necesarias para conseguir esta denominación. En el tercer caso, según señaló Davide Rodríguez, «é necesario realizar un estudo socioeconómico que analice que analice a situación das comarcas integradas na proposta de reserva de biosfera» y que permita tomar decisiones acordes con la situación de cada una de ellas.

En Marea considera imprescindible realizar un estudio y un calendario de actuaciones sobre la situación ecológica de los ríos dentro de este territorio, un estudio que debería acometer la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y del que se deberían derivar las actuaciones necesarias para su óptima conservación medioambiental.

Finalmente, también reclama En Marea en el Parlamento de Galicia que se ponga fin a los proyectos de parques eólicos en espacios protegidos por Red Natura y que forman parte de los territorios que aspiran a esta designación como reserva de la biosfera.

Davide Rodríguez recordó en su intervención parlamentaria que «as reservas da biosfera pretenden conciliar e consolidar a conservación da natureza e o desenvolvemento económico e social, algo que malamente se pode acadar sen a implicación da poboación local e se continúa o desleixo das Administracións cos servizos públicos e sectores produtivos do territorio, especialmente no que ten que ver co sector agrogandeiro (el gran configurador del paisaje) ou co ferrocarril».

Señaló el diputado de En Marea que la candidatura tampoco ahonda en los retos medioambientales a los que se enfrenta el territorio, por lo que malamente se podrá responder ante ellos. Por el contrario, el documento afirma que «Actualmente, estas actividades son gestionadas de manera racional y sostenible y son compatibles con la conservación del medio natural, de modo que garantizan el cumplimiento de la función de desarrollo de las Reservas de Biosfera».

La reserva de la biosfera prevé un foro de participación, pero la participación de las asociaciones ha quedado bastante limitada (un representante de asociaciones o colectivos vinculados con el Patrimonio Cultural, un representante de asociaciones o colectivos vinculados con el Camino de Santiago, un representante de las asociaciones protectoras de en medio, un representante de asociaciones o colectivos vinculados a la juventud, un representante de los colectivos o asociaciones de mujeres), al mismo nivel que el sector energético, extractivo e industrial, precisamente por esta limitación, desde En Marea se pide que se amplíe el foro de participación y que se tengan en cuenta a todos los sectores de las distintas poblaciones afectadas.