La Ribeira Sacra será candidata a Patrimonio Mundial de la Unesco en 2021

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La candidatura de la Ribeira Sacra logra finalmente dar el último paso y estar entre las 24 propuestas de inscripción elegidas para ser presentada y sometida a estudio y debate en la 45ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se celebrará en sede aún por determinar durante 2021. Así le fue notificado hoy por la UNESCO a la Xunta de Galicia. El paisaje cultural gallego acaba de lograr ser aceptado como la propuesta de España para esta sesión, y entra en evaluación para su posible inclusión en la prestigiosa Lista del Patrimonio Mundial, de la que ya forman parte en nuestra Comunidad, la Ciudad Vieja de Santiago, el Camino Francés, los Caminos del Norte, la Muralla de Lugo y a Torre de Hércules.

La Xunta de Galicia se congratula de esta buena noticia, fruto del trabajo y esfuerzo conjunto de las administraciones y la sociedad civil, y que abre importantes perspectivas de crecimiento y desarrollo sostenible para este territorio; agradeciendo especialmente la participación de las diputaciones de Ourense y Lugo, de los ayuntamientos del entorno y de las diferentes entidades locales, como el Consorcio de Turismo Ribeira Sacra y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra, entre otras, que, con su trabajo, lograron crear las condiciones idóneas para el desarrollo del expediente.

El valor universal excepcional

En este sentido, hace falta recordar que dicha candidatura está basada en un profundo e importante trabajo técnico, impulsado por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Consellería de Cultura e Turismo, en el que se destaca el valor universal excepcional de esta zona en base al cumplimiento de los criterios III, IV, y V de las 2017-Operational Guidelines.

Así, la Ribeira Sacra constituye un testigo excepcional de la cristianización del Occidente de Europa. En este territorio se desarrolló un movimiento ascético de eremitas y anacoretas que ocuparon los valles del Sil y del Miño, que con el tiempo fue sustituido por una fecunda implantación monacal que llega hasta nuestros días. Precisamente, esta espiritualidad juega un papel muy importante en la candidatura.

Además, este territorio representa también un ejemplo único del monacato de Occidente y de la sacralización del territorio, gracias a unos conjuntos arquitectónicos de extraordinaria singularidad que ilustran 1500 años de historia. El paso del eremitismo al monacato y la posterior expansión benedictina dejó un bosque de iglesias que ilustran la riqueza y variedad de la arquitectura románica de los siglos XII y XIII.

Al margen del importante patrimonio cultural y arquitectónico, la Ribeira Sacra también es un paisaje vivo y el máximo exponente de la relación entre hombre y naturaleza. Prueba de esta interacción del ser humano con el medio son las monumentales terrazas en las laderas de los cañones del Sil y el Miño para la explotación de una agricultura de subsistencia basada en el policultivo. La esencia de este paisaje antrópico la encontramos con todos sus matices en los terrenos de ribera y bocarribera.

El Plan Ribeira Sacra

A mayores del sólido proyecto técnico, desde el Gobierno gallego se impulsó el Plan Ribeira Sacra. Plan de gestión del paisaje cultural 2020-2023. Una herramienta para el desarrollo de esta zona y que supone un paso relevante en el camino hacia su inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Se trata de un instrumento de planificación que compromete más de 34 millones de euros, articulado en siete programas y 35 acciones, que se desarrollarán en 25 ayuntamientos en los que viven más de 60.000 personas. El Plan contempla mejoras en ámbitos como el patrimonio y paisaje cultural; la ordenación del territorio; la conservación de los valores naturales y medio ambiente; el desarrollo económico sostenible, la gestión del turismo; la educación, formación e investigación o la comunicación y participación.