Xunta y viticultores analizan los efectos de la declaración de la emergencia cinegética por el jabalí

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La directora xeral de Patrimonio Natural, Belén do Campo, y representantes de los consejos reguladores de algunas de las denominaciones de origen (DO) vitivinícolas presentes en Galicia mantuvieron hoy una reunión para analizar los efectos para el sector de la declaración de la emergencia cinegética temporal por el jabalí, vigente desde el pasado viernes en gran parte de la Comunidad.

Entre las 29 comarcas gallegas en las que se aplicará esta medida hasta el próximo 27 de febrero figuran algunas de las que concentran una mayor actividad vitivinícola, uno de los sectores agrícolas en el que en los últimos años se han constatado más daños derivados de los ataques de estos animales.

De hecho, los representantes del sector presentes en la reunión – la presidenta del consejo regulador de la D.O. Monterrei, Lara da Silva; el presidente del consejo regulador de la D.O. Ribeira Sacra, José Manuel Rodríguez; el gerente del consejo regulador de la D.O. del Ribeiro, Luis Vázquez; y el director del órgano de control del consejo regulador de la D.O. Rías Baixas, Agustín Lago– coincidieron en subrayar la preocupación entre los viticultores gallegos por las pérdidas económicas derivadas de los jabalíes y celebraron la medida adoptada por la Xunta en sus comarcas con relación a la declaración de la emergencia cinegética.

Por su parte, Belén do Campo reconoció el impacto de estos animales sobre las vides en muchas zonas de Galicia -especialmente en la provincia de Ourense, donde confluyen cuatro de las cinco D.O.- y de hecho, recordó que este sector es uno de los que se puede acoger a la orden de ayudas para paliar los daños producidos por esta especie. En la misma línea, explicó que, por esta razón, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda tuvo una sensibilidad especial con las comarcas vinícolas a la hora de ponderar y decidir dónde declaraba la emergencia cinegética temporal por el jabalí.

Así, explicó que en la decisión pesaron cinco variables y su incidencia en cada comarca: superficie afectada y proporción de esta con relación al territorio total destinado a cultivos en cada zona; número de avisos por daños; accidentes de tráfico causados por esta especie; y peso de las explotaciones porcinas respecto al censo gallego total.

Esta es la segunda vez que la Xunta decide recurrir a la emergencia cinegética temporal, una medida extraordinaria prevista en el reglamento de caza para cuando en una comarca exista una determinada especie que resulta especialmente peligrosa para las personas o perjudicial para la agricultura, la ganadería, los montes o la propia actividad cinegética.

La finalidad principal de este instrumento es agilizar la aplicación práctica de medidas orientadas al control de las poblaciones de esta especie, a través de distintas modalidades y procedimientos de captura, en aquellas zonas que concentran una mayor incidencia.

Así, tal y como les explicó la directora xeral, durante la vigencia de la declaración se permitirá abatir o capturar, sin límite de ejemplares, jabalíes de ambos sexos, prioritariamente hembras adultas y subadultas; se ampliarán los períodos en los que se puede ejercer la actividad cinegética; y estará autorizado el uso de medios auxiliares -visores ópticos, detectores electrónicos de paso o presencia y cebaderos de grano o frutos colocados en los cultivos dañados– que favorezcan la eficacia y el óptimo aprovechamiento cinegético, faciliten la identificación de los ejemplares y garanticen la seguridad de las personas.

Se trata, en todo caso, de una medida adicional y complementaria a la caza reglada en los terrenos cinegéticos y también a las actuaciones de control por daños que se autoricen, que seguirán desarrollándose en los términos fijados en la normativa vigente.

Por eso, Do Campo consideró que la aplicación conjunta de todas estas acciones, tanto las habituales y aplicables en el conjunto de Galicia como aquellas reservadas para las comarcas y ayuntamientos más afectados por el problema, contribuirán a controlar de forma efectiva la incidencia del jabalí y a reducir los daños y los perjuicios que ocasionan.

Por su parte, los representantes de los consejos reguladores se comprometieron a difundir entre los productores el contenido de estas medidas así como a insistir en la importancia de que se notifique siempre y a través del teléfono 012 los daños causados por la especie.

Contactos con los sectores afectados

La reunión con los representantes del sector vitivinícola se enmarca en los contactos que está manteniendo la directora xeral en los últimos días con diferentes colectivos afectados por el problema del jabalí, con el fin de informarles en persona sobre el contenido y alcance de las declaraciones de emergencia cinegética temporal.

De hecho, la semana pasada mantuvo una reunión con la Federación Galega de Caza, que volverá a colaborar con la Xunta para poner en práctica las acciones cinegéticas previstas en el marco de esta medida, y días después convocó a los principales sindicatos y organizaciones agrarias de la Comunidad como representantes de un de los sectores más afectados por el impacto socioeconómico que ocasionan los jabalíes en determinadas zonas.